PINCHA AQUÍ PARA ESCUCHAR A LILLO
Antes de que el primer equipo celebre esta tarde en Anoeta la penúltima sesión semanal, Juan Manuel Lillo ha comparecido esta mañana en la sala de prensa de Zubieta, donde ha asegurado que "tenemos la obligación de sumar 19 puntos" ganando al Huesca y ha recordado que el objetivo no ha variado a pesar de los múltiples contratiempos: "Nuestra exigencia histórica nos hace sentirnos obligados. ¿Cómo nos ven los demás? Igual no está mal que no nos consideren tan favoritos, porque cada vez que juegan contra la Real o Zaragoza lo ven como el partido del año".
Las continuas noticias de índole extradeportiva "es inevitable que afecten", reconoce el técnico tolosarra, "porque todo está pasando en nuestra casa" pero sabe que han de ser cuestiones ajenas al vestuario: "Todo lo que nos preocupemos por ello nos alejará de ocuparnos de lo que luego realmente nos medirán", en alusión a lo que suceda sobre el césped. De hecho, no se excusa con ello ya que "un pase mal hecho no tiene que ver con la Ley Concursal". Al mismo tiempo, ha destacado "las buenas vibraciones" que le transmiten los entrenamientos que están desarrollando sus futbolistas últimamente.
Respecto al encuentro del domingo, Lillo opina que la ausencia del veloz delantero Rubén Castro debilitará el buen contragolpe del Huesca, aunque "es un equipo que sabe a qué juega, un grupo unido desde el ascenso del año pasado y eso es un valor, no desprecian la pelota". Lo que está claro es que si la Real gana, adelantará a la revelación oscense, y se acercará a la posibilidad de cosechar dos victorias consecutivas, lo cual "es complejo incluso para el Zaragoza, que para mí va a ascender. Pero ganar dos pasa por ganar el primero".